Adopt from a DistanceSponsor a Sick AnimalFund of LifeBambino Help Program
Cat PlacePuppy PlaceThird Age ClubFive Stars FriendsAdopted and Happy
Get informed and DecideAbout spay and neuter proceaduresStoriesDownload a Great WallpaperFrequently Asked Questions

TESTIMONIO DE UN PERRO ABANDONADO por Patricia Rodriguez

Tenia todo o creí tenerlo, pero mi familia se olvido de un detalle fundamental: ponerme un collar con una plaquita de identificación; no sé si fue accidental o si prepararon todo para abandonarme, lo único cierto es que estoy en la calle, no reconozco nada y la angustia me invade lentamente.

Solo camino y camino sin rumbo, deseosa de encontrar un aroma que me indique que estoy cerca de casa... pero no es así... Pierdo la esperanza e inmersa en mi tristeza me encuentro de pronto en un río de asfalto y muerte, es una gran avenida, la llaman Calzada de Tlalpan, creo que mi hora ha llegado... Solo puedo seguir caminando, pegada al muro, tengo miedo... mucho miedo.

Entonces un automóvil se detiene junto a mí y escucho una voz cálida, nerviosa y llena de dulzura, no comprendo lo que dice, pero me transmite paz y en medio de mi desesperación me da confianza y dócilmente, sin protestar permito que me rescaten.

Estoy agotada, me quedo inmóvil y aunque no sé quienes son estas personas, ni adonde voy, mi instinto me dice que confíe en ellas.

Estoy de nuevo en una casa, una casa diferente, donde no reconozco nada, ni a nadie... mi tristeza es enorme, he pasado tantas horas de tensión que estoy agotada.

Dormito sentada y en mis sueños recuerdo a mis amos, recuerdos dulces de cuando era un cachorro, no puedo odiarlos, simplemente no los entiendo, mi forma de querer es diferente a la de ellos... es absoluta, es fiel... mi cariño es para toda la vida ¡yo nunca les habría dado la espalda!
No tengo apetito y apenas deseos de moverme. Dormir es lo mejor para olvidar... ya nada me interesa.

Pero para mi fortuna, sigo siendo un maravilloso ser sensible y noble y no puedo permanecer ajena al cariño y cuidados que recibo en este lugar. Descubro gente nueva, que se preocupa por mí y por mi bienestar... gente que me consiente, me transmite afecto y se esmera por cuidarme y convencerme de que vale la pena luchar y ser de nuevo feliz. Creo que lo voy a intentar, no se quienes son, pero me siento contenta con ellos... su cariño es sincero y me fortalece.

Los días pasan y ahora soy otra, mi vida empieza de nuevo ¡Incluso tengo un nuevo nombre y me gusta! Porque esta lleno de afecto... soy HABANA.

Fui operada, ellos dicen que estaré mejor y lo creo, lo llamaron esterilización, algo que debieron hacer mis anteriores amos y me habrían evitado muchos sufrimientos. Me recupere con paciencia y a base de cuidados, y lo más importante: nunca me sentí sola; El dolor y el malestar se soportan bien junto a un amigo y por suerte yo lo tuve siempre a mi lado atendiéndome y dándome ánimos.

También fui vacunada y desparasitada algo indispensable y muy sencillo para que disfrute de una vida sana.

Ha pasado ya un mes, he recobrado la confianza y la fe en las personas y con ello también mis instintos: soy de nuevo alerta, alegre, inquieta, amable y juguetona, un buen perro de compañía y de guarda, que pone toda su energía tan pronto en vigilar durante la noche, como en correr tras una pelota en el día o al enterrar un hueso o al ladrar alegremente moviendo la cola, o al dar la pata.

¡Estoy dichosa y llena de ganas de vivir! ¡Estoy lista para un nuevo hogar!

Y a ratos aúllo... pero no como un canto de nostalgia y melancolía, aúllo con el corazón puesto en ello, con mi corazón de perro que canta dando gracias por la vida al ser supremo que me la dio.

Hoy vino por mi una familia que cree en las adopciones, gente dulce y buena, ilusionada por compartir su vida conmigo para siempre y yo con ellos.

Si, ahora lo sé, soy una preciosa perra Pastor Alemán ¡ Soy HABANA ! ¡ SERE FELIZ !

Más nunca olvidaré a quienes me tendieron la mano en aquellos momentos difíciles, quienes se tocaron por un momento el corazón en medio del trajín de la vida y me brindaron su ayuda cambiando mi destino, a ellos, a los que si puedo llamar seres humanos...

Mi agradecimiento eterno.

Habana

si quieres ayudar a un perrito como Habana a tener una vida mejor, comunicate con nosotros al 04455-2845-0963 o visita la sección de Patrocina un perro enfermo o al escribe al correo patrocina@adoptaunamigo.org