|
Yo soy Kiara, que significa pequeña. Mamá me puso ese nombre porque dice que siempre voy a ser su pequeñita; antes me llamaba Darling, así me puso mi protectora, y antes de eso no tenía nombre, sólo era uno de los 19 perritos abandonados a su suerte en un departamento sin comida ni agua. Afortunadamente nos rescataron de esa horrible situación y nos pusieron en adopción. Pero había un pequeño detallito conmigo que me hacia creer que tal vez a mi no quisieran adoptarme, y es que yo nací con los codos de mis patitas soldados y por eso no puedo extender mis patitas delanteras, por lo que siempre estoy echada hacia adelante. Yo pensaba que las personas buscaban perritos perfectos, con los que pudieran correr y jugar, y pues yo no era perfecta, pero un día, alguien quiso conocerme. Yo me emocioné, pero tenía miedo, ¿y si no sabía de mis patitas? ¿y si cuando me viera ya no quería llevarme con ella? Pero sí sabía y no le importaba, es más, quería conocerme precisamente por eso. Ella sabía que mi capacidad de amar no dependía de mis capacidades físicas, yo necesitaba amor exactamente igual que cualquier otro perrito. Cuando nos vimos, lo supimos inmediatamente: ¡ella era mi mamá y yo su pequeña!, fue amor a primera vista, sentía que el corazón se me salía del pecho de lo rápido que latía y sin pensarlo fui a echarme en sus piernas. ¡¡¡Me iba a llevar con ella!!! Ahora, tengo una familia muuuuy grande que me quiere mucho y a la que yo quiero, tengo tías y tíos, abuelo y abuela, y hasta primos perros con los que corro por toda mi casa…ahhhh, mi casa, que bonito es tener una casa, y una cama calientita, y comida, y amor, sobre todo eso, mucho amor. Ahora, sé que nunca, NUNCA más voy a estar solita, porque siempre voy a tener a mamá conmigo; que los días de hambre y tristeza quedaron atrás porque mamá fue capaz de ver más allá de mis “defectos”, se atrevió a ver dentro de mi corazón.
|
|||||