| LA HISTORIA DE NARNIA ¡Hola! Me llamo Narnia, y soy una gatita muy tierna de color gris oscuro, y ojitos color grises muy hermosos.
Y de repente vi a una pareja de novios afuera de una casa, y escuché que la novia me habló, y luego le gritó a alguien más que bajara. Yo corrí inmediatamente hacia la pareja, y me metieron a la cochera de la casa. Me pusieron alimento, pero yo no podía comer, no sabía por qué me costaba tanto trabajo tomar el alimento. Luego bajó la mamá, y estuvieron pensando que hacer conmigo, porque decían que ya tenían un gato ahí en la casa sin esterilizar que habían adoptado de la calle. A mi me dio gusto saber que podría tener un hermano, y ¡me les lanzaba a las muchachas para que me abrazaran! Me llevaron caminando por una calle y llegamos a una casa donde preguntaron si me podía quedar yo ahí. Dijeron que no, y nos regresamos, ¡Yo iba feliz porque al fin alguien me había hecho caso! Pero ellas iban tristes pensando qué hacer. Luego me llevaron a una bodega grande donde ellos trabajan, y dijeron que ahí me iba a quedar. A la mañana siguiente, llegó la mamá y la hija mayor, y me llevaron al veterinario. Me diagnosticaron carcinoma de células escamosas en mi nariz, y yo las vi muy preocupadas. Tenía la nariz toda deforme, y apenas podía respirar con uno de mis poros que casi ya estaba cerrado por el tumor, pero aun así yo le echaba ganas. Me querían dar quimioterapia, pero la muchacha dijo que no podía pagar las sesiones y no quería que yo tuviera mala calidad de vida. Así que después anduvimos buscando con que me podrían mejorar. Me dieron homeopatía, pero la verdad no me gustaba tomármela y no vimos mejoría, intentaron darme Reiki pero la verdad no me quedaba quieta. Luego supieron de un naturista de Guadalajara, y me llevaron, ahí había puros pacientes humanos que me miraban raro, pero mi nueva familia no le importaba. Me estuvieron poniendo unas pomadas que ¡¡¡olían muy mal!!! y me ponían en mis croquetas un líquido viscoso muy dulce que sin remedio alguno me tenia que comer pues estaban mis croquetas llenas de eso!!. Así estuve dos semanas, y nada, pero de repente a la tercer semana mi nariz comenzó a desinflamarse y la herida que siempre tenia abierta y sangrante, comenzó a disminuir y a formarse la piel de mi poro. Se pusieron muy contentos, y hasta los trabajadores de la bodega donde vivo, se alegraban de ver mi mejoría. Así que por amor no preocupaba ya, porque tenia por montones.... ¡¡al fin!! Ahora estoy bien de la herida, pero mis ojitos no los puedo abrir porque me molesta la luz, y me volvieron a llevar con el veterinario y me diagnosticó uveítis. Parece que el tumor podría seguir en mi cabecita, y sólo había desaparecido de forma externa. Me están dando una medicina que sabe horrible, me la disfrazan con poquita leche. Ellos piensan que no me doy cuenta, pero yo finjo que no sé que le pusieron la medicina porque sé que es por mi bien. Y gracias a Dios, que me puso en su camino, porque me han ayudado mucho. Llegué con ellos en Diciembre del 2006, y hasta la fecha (julio 06) le hemos echado ganas para que yo esté sanita. Por eso puedo agradecerle a la vida esta segunda oportunidad, ¡y por mi familia que me adora! y sigo luchando tomando fuerzas del amor que me dan. |