|
NUBE
por Nancy Burton
Me encuentro recordando como llegué a mi nuevo hogar, era un día
del mes de Enero, con lluvia y mucho frío, para resguardarme de
las inclemencias del tiempo me acurruqué en la entrada de una casa,
de pronto escuché la voz de una personita preguntándome
si estaba perdida y acariciándome dulcemente, a otras personas
que se encontraban cerca les sorprendió que de ella si me dejara
tocar ya que alguien más lo había intentado y yo lloraba
desesperadamente, algo me decía que ella cambiaría mi vida.
Entró a su casa e inmediatamente después salió por
mi para darme cobijo, alimento y lo que más necesitaba “una
muestra de amor”, me tomó en sus brazos y me llevó
a otra casa donde me permitirían estar mientras me buscaban un
nuevo hogar, ahí me hicieron el favor de llevarme al veterinario
a que me bañaran pues mi apariencia no era muy buena, cuando el
doctor me vio exclamo “es Nube, seguramente se le perdió
a sus dueños”, tomó el teléfono para comunicarles
que me encontraba en su consultorio, que una joven me había encontrado
y que me podían recuperar y la respuesta fue “la echamos
a la calle porque se está quedando ciega”. Nunca imaginé
que después de tenerme por más de cinco años en casa
me abandonaran a mi suerte, teniendo que buscar alimento, sorteando coches
y malos tratos de los humanos y aunado a eso sin casi poder ver.
Después de mi baño me regresaron a mi casa provisional,
llegó la personita que me rescató y se encontraba muy angustiada
de la noticia de mi ceguera; lloró por la tristeza de saber que
sería de mi (que ironía la pude conmover en 2 días
y a mis anteriores amos no les toque el corazón en cinco años).
Daniel estaba junto a ella y para quitarle su preocupación decidió
llevarme a su casa y ahí comienza mi nueva historia…
Llegué a una casa muy grande que no conocía y en donde mi
avanzado trastorno en la vista me hacía chocar con todos los objetos,
me compraron una casita para dormir que pronto tuve que compartir con
una gatita que ya habitaba ese hogar y de la cual ahora soy amiga; pasando
unos días me llevaron a un oculista el cual con una revisión
dio esperanzas de que recuperara mi vista, solo requería una operación
(bastante costosa por cierto) y en ese momento comenzó la hazaña
de ahorros y cooperaciones en mi ayuda hasta que se juntó la cantidad
requerida. Una mañana me llevaron al hospital y me dejaron ahí,
cuando vi a Danny irse sentí mucho miedo de volver a ser abandonada
pero en unos minutos ya no supe de mi, estaba sedada y comenzó
la operación la cual fue todo un éxito, pues me implantaron
un lente intra-ocular.
Por la tarde lo vi regresar, me abrazó y me regresó a casa
y oh sorpresa ya veía todos los objetos con los que chocaba, ya
podía ver la cara de mi amiga Katy (la gatita), por primera vez
vi el rostro del pequeño niñito que todos los días
acompaño a sus compras en la tienda y lo mejor… por primera
vez vi a Danny a sus ojos y supe que me quería. En estos momentos
que estoy recordando mi pasado veo toda “mi familia” pasar
y me hacen muestras de cariño, duermo calientita y estoy estrenando
un lindo trajecito de mezclilla, hasta tengo moñitos en las orejas,
eso me agrada porque parece que me quedan bien pues todos me voltean a
ver cuando salgo de paseo.
No sé que hubiera sido de mi si la personita que me recogió
no se hubiera conmovido conmigo, no se donde estuviera ahora ni en que
condiciones lo único que sé es que ahora vivo en medio de
una linda familia, en donde me cuidan, me consienten y me llenan de amor;
solo espero que lo que ellos han hecho por mi se les multiplique. Siempre
tendrán mi amor y fidelidad, gracias por darme una nueva oportunidad
de vivir.
Si quieres
compartir tu historia escribenos a editorial@adoptaunamigo.org
|