Soy un pequeño perrito, mi nombre Pombo. Tengo unos cinco años de edad, lo que pasó en ellos lo he borrado de mi memoria, pues mi verdadera historia comienza después y se las cuento a continuación en quince imágenes.
Me maltrataron, me dejaron sin comer casi hasta la muerte y muy probablemente me envenenaron, para luego tirarme a la basura ¡La peor bajeza! Y allí solo, muriéndome... pensaba con lágrimas en mis ojos ¿No fuí acaso digno del cariño de nadie? ¿Realmente soy una basura?

Me rescataron, pues por fortuna todavía hay personas con buen corazón, que sí saben valorar y respetar la vida. Fui atendido de emergencia y logré salir adelante.

Ahora soy un perrito muy flaco y desconfiado... Pero el cariño y apoyo de muchas personas conmovidas por mi historia me fortalece y me ayuda a seguir luchando

Vivo en un hogar provisional, donde me han llenado de cuidados y cariño ¡Empiezo a sentirme bien conmigo mismo y con las personas! Ya los miro de frente, me gusta que me carguen y me animo a dar algún besito.

Me estoy volviendo pícaro... ladro, corro, juego y muevo mi rabito. ¿He recobrado mi dignidad y la alegría de vivir! He descubierto también que no es tan difícil ser feliz...

Me divierto mucho, me siento libre y protegido a la vez.

Tengo una casita, mis juguetes, mis huesitos y lo mejor de todo... ¡Una enorme tina en la que cuando siento calor, me echo un clavado y permanezco allí sumergido en el agua fresca! ¡Es fantástico estar empapado!
Tengo una amiga secreta, se trata de una gran perra Rottwailer “de las que llaman asesinas” ¡qué gran mentira” es dulce y bella... en mi vida el único asesino ha sido el hombre...

Ahora tengo una gran pandilla de amigos, somos:
“El bueno, la bella, la fea y yo”
¡Nos divertimos tanto! Compartimos todo y soy muy feliz con ellos:
El bueno es Toffy, mi compañero incansable y travieso de juegos. Me escondo y me busca, corremos y nos gruñimos, fingimos estar luchando y puedo morderle las orejas, para luego salir corriendo... ¡nunca se enoja!
La bella es Lola, siempre tan sexi. Ella me enseñó a jugar con la pelota y traérsela a la persona que me la aventaba. Me encanta acostarme junto a ella... pegadito... y soñar juntos.

Y la fea es Nena... ¡Ella es lo máximo! ¡La amo con todo mi corazón!
Mi mejor amiga, la fea, es una vieja bull terrier muy maltratada por la vida ¡Disfruto tanto de su compañía! Me da paz, tiene tanta experiencia. Me da amor, es tan maternal. Me da dicha, es siempre tan alegre.
Además es realmente paciente conmigo ¡Todo me tolera! Jugamos como si fuéramos un par de cachorros, hasta que ella se acuesta a reponerse de uno de sus ataques de tos crónica... Luego... ¡seguimos jugando! Sus besos y cariño llenan mi corazón...
Abre su hocico y me muerde el cuello... yo permanezco tirado panza arriba... pero siempre mirando de reojo su rabo moverse en círculos... ¡Está jugando!

He pensado seriamente en hacerla mi novia...
Soy un gourmet... Todas las mañanas espero con gran antojo mi “torta de salchicha” me la traen calientita, con su pan tostado y lo que más me gusta: sazonada con mucho cariño... Aquí entre nos ¡Es un manjar! Y la saboreo acostado en una mantita...

Nunca olvidaré a la persona que desde que me conoció, me brindó incondicionalmente todo su amor. Desde el primer abrazo... Ella curó las heridas de mi espíritu y me devolvió la ilusión de vivir... ¡La amaré siempre!

Hay una familia interesada en adoptarme. Tendré un hogar propio, perteneceré a alguien... y aunque es mi sueño más anhelado...

¡Siento hormigas en el estómago!
¡Si me quieren!... Dijeron sería bienvenido en su familia ¡Qué bien se siente escuchar eso! Tendré papás humanos amorosos y consentidores... y lo mejor de todo: ¡Un hermanito perro! De nombre Pillín

¡Qué dicha tan grande!
Mis dos grandes amigas... ambas protectoras: Ale y Paty... A ellas les debo todo...

¡Estarán siempre en mi corazón! A ambas les doy mi agradecimiento eterno...

Esta es mi historia, la historia de un diamante en medio de la basura...
Yo soy ese diamante... valioso, muy valioso.
Hoy sé que la vida es bella y que la felicidad del mundo alcanza para todos si se comparte.
Soy Pombo y mi alma ha vuelto a sonreir
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